Durante la fermentación de la cerveza, en ocasiones pueden producirse algunos fenómenos inusuales en el fermentador, como se indica a continuación.

1. Fuga de aire.
Las fugas de aire son un fenómeno habitual durante el funcionamiento del fermentador. Si se confirma que la fuga del fermentador no se debe a una soldadura, suele deberse a una conexión suelta de los accesorios. Por ejemplo, en la parte superior del fermentador, donde se encuentran montadas la válvula de seguridad y la tubería de limpieza CIP; o en la salida de cerveza y el puerto de descarga. Un funcionamiento inadecuado durante la introducción de la cerveza en el fermentador, la fermentación y el vaciado de la cerveza conlleva el riesgo de fugas de aire.
Solución: Comprobar periódicamente el manómetro; limpiar la válvula de seguridad; cambiar las juntas a su debido tiempo
2. Cerveza helada
El punto de congelación es la temperatura a la que la cerveza se congela. El punto de congelación de la cerveza depende de la concentración de alcohol y de la densidad del mosto. La fórmula para calcularlo es la siguiente:
t = -(N1 × 0,42 + N2 × 0,04 + 0,2)
T—-Punto de congelación de la cerveza
N1—-Concentración de alcohol
N2—-Densidad del mosto original
La congelación de la cerveza suele deberse a dos motivos: 1. La temperatura del refrigerante es demasiado baja. 2. Un diseño inadecuado de la camisa de refrigeración.
Solución: Mantener la temperatura del refrigerante entre -6 y -4 ℃; no colocar la entrada del refrigerante en una zona del fermentador con baja temperatura.
3. Presión negativa del fermentador
La presión negativa es realmente peligrosa en el fermentador. Puede provocar daños en los depósitos o que estos dejen de funcionar. Normalmente, después de vaciar la cerveza del fermentador, sigue habiendo una cierta cantidad de CO₂, y si los cerveceros limpian los depósitos en ese momento con sosa cáustica caliente, esta absorberá el CO₂ de inmediato. Y si los cerveceros enjuagan el tanque con agua fría, la temperatura en el interior del fermentador se reducirá de inmediato. Estas dos operaciones inadecuadas provocarán un vacío en el fermentador. Sin embargo, si la válvula de seguridad no recibe suficiente aire en ese momento, existe un alto riesgo de que el fermentador se deforme.
Solución: Purgar todo el CO₂ antes de limpiar los depósitos y, a continuación, realizar un lavado con agua limpia en el fermentador durante 10-20 minutos.
